05 marzo 2008

Trabajo trascendental.


No sé si a vosotros os pasa lo mismo, pero siempre me he sentido incapaz de realizarme a través del trabajo. En ocasiones, he llegado a sentirme bien con los compañeros, cuando por suerte me tocaba buen ambiente, pero me cuesta un gran esfuerzo de voluntad afrontar incluso las tareas más repetitivas y más simples. Supongo que mi trabajo, al cual desprecio, me produce una profunda apatía y me cuesta mucho comprender a otras personas que, sin tener un trabajo especialmente creativo o vocacional, son capaces de sentirse felices o realizadas en su puesto de trabajo.

Hace unos meses, una excompañera de mi novia, muy alternapija ella, comentaba en una comida de reencuentro que en su nueva empresa se sentía muy realizada, que estaba haciendo un viaje interior en su nuevo puesto. Imaginad mi estupor cuando me lo me lo contó mi novia. Hubiera deseado estar allí para que me resolviera todas las dudas que tan insólitas palabras me produjeron: ¿Es muy largo ese viaje? ¿Es de ida y vuelta o sólo de ida? ¿Se puede ir en metro? ¿Para alcanzar el nirvana vale con el billete sencillo o hay que sacarse un billete combinado? ¿Está el tao en la zona A?

Si yo fuera capaz de decir tal gilipollez sin que se me cayera la cara de vergüenza, dejaría este curro y fundaría una secta.

10 coletazos:

Shera dijo...

Ufff
Que te voy a contar... Ya sabes lo realizada que me siento en mi trabajo.
Ah!!!
Cuando te informes bien del viaje pasame la información.
Bss

perenquén dijo...

Preguntaré si hay tarifas especiales para grupos...

Besos.

Errantus dijo...

No sé, a mí es que me encanta el diseño, y me encanta ser diseñadora. Eso si, a veces me toca hacer caaaaaada cosaaaaaa. Pero aún así me resulta bastante satisfactoria mi profesión.
Ahora que de ahí a realizar un viaje interior... claro está, yo no soy conejillo de indias de una farmacéutica, los psicotrópicos no son lo mío.

perenquén dijo...

Jajaja...

Ahí es adonde iba. Tú eres diseñadora vocacional, trabajas en lo tuyo y te encanta tu trabajo, por lo tanto, asumes el lado menos agradable del mismo y te cuesta menos sacrificarte o condescender con ciertas cosas; no trabajas peleándote con proveedores y clientes como esta chica...

Errantus dijo...

¿Quién te ha dicho que no debo pelear con proveedores y clientes? Eso también es parte de mi trabajo. Lo que pasa es que no me clavo en la textura. Total, es parte del diseño, que no soy una artista que va por la libre, trabajo para satisfacer las necesidades de diseño de un cliente, y debo pelearme con el cliente y el proveedor que me imprime lo que el cliente pide.
Ahora, tal vez el viaje lo hace cada que la situación se pone peliaguda y se escapa a un bonito mundo interno. =p

perenquén dijo...

A eso me refiero cuando digo que, si trabajas en tu profesión, el lado más desagradable se hace llevadero. A mí me encantan los libros y mi sueño dorado es ser propietario de una librería. Eso supondría tener que bragar cada día con un montonazo de problemas, pero estaría dispuesto a cargar con ellos.

Ilión dijo...

Jeje. Montonazo de problemas, y montonazo de clientes repelentes.

Tampoco yo estoy realizada en mi trabajo... ni creo que mucha gente lo esté, salvo que además de trabajar en lo suyo, puedan tomar decisiones...

¿Viaje interior? Hay gente que sabe engañarse muy bien.

Besos

perenquén dijo...

Trabajar no es Zen...

Errantus dijo...

¿Cómo que no? ¿Recuerdas mi post del
Zen de la oficina?

XDDDD

perenquén dijo...

Jajajaja No lo recordaba: Zen-sacional :-)